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	<title>Antonio Marts</title>
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	<description>Del paso de los días, del tiempo</description>
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		<title>Lo que se escucha: Foals</title>
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		<pubDate>Wed, 24 Oct 2012 19:36:20 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Música]]></category>
		<category><![CDATA[Foals]]></category>

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		<description><![CDATA[]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://antoniomarts.com/2012/10/24/lo-que-se-escucha-foals/suena_foals/" rel="attachment wp-att-773"><img class="aligncenter size-full wp-image-773" title="suena_foals" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2012/10/suena_foals.jpg" alt="" width="600" height="160" /></a></p>
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		<title></title>
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		<pubDate>Mon, 23 Jul 2012 13:00:32 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Entrevistas]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Manuel Fons]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa]]></category>

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		<description><![CDATA[1. Habla de Manuscrito hallado en un manuscrito, ¿de qué trata, qué propone, qué busca? Se trata de una serie de relatos fantásticos, de ciencia ficción y metaliterarios. Mi propuesta es involucrar al lector en un sentido literal, que participe como un personaje. Lo otro es explorar con acciones y personajes las ideas filosóficas que más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div>
<p style="text-align: center;"><a href="http://composta.net/experimentos/2010/12/15/entrevista-a-manuel-fons/115-revision-3/" rel="attachment wp-att-118"><img class="aligncenter" title="Manuelfons01" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2010/12/Manuelfons01.jpg" alt="" width="640" height="429" /></a></p>
<p><strong>1. Habla de <em>Manuscrito hallado en un manuscrito</em>, ¿de qué trata, qué propone, qué busca?</strong><br />
Se trata de una serie de relatos fantásticos, de ciencia ficción y metaliterarios. Mi propuesta es involucrar al lector en un sentido literal, que participe como un personaje. Lo otro es explorar con acciones y personajes las ideas filosóficas que más inquietan mi curiosidad, como el libre albedrío, la inteligencia artificial, la otredad, las paradojas, los múltiples pliegues de la realidad, intentando en cada relato una estructura original y con el sentido del humor como clave armónica.</p>
<p><strong>2. ¿Escribir es una profesión (cuestión de vida o muerte) o un hobby?</strong><br />
Para mí es un rasgo de la personalidad, una forma de percibir y reorganizar el mundo.</p>
<p><strong>3. ¿Alguna razón o motivo para escribir?</strong><br />
Explorar una inquietud, solazarse en los placeres del intelecto, la sensibilidad y la imaginación.</p>
<p><strong>4. ¿Cómo fue que decidiste ser escritor?</strong><br />
Quise grabar con palabras lo que se perdería si lo delegaba a la memoria.</p>
<p><strong>5. ¿Lo más difícil de ser escritor?</strong><br />
La angustia de cada obra, de no saber si serás capaz de expresar lo que quieres y encontrar la forma precisa para decirlo.</p>
<p><strong>6. Un libro que te halla marcado y por qué:</strong><br />
<em>Narraciones extraordinarias</em> de Poe. Me enseñó que leer es un placer.</p>
<p><strong>7. ¿Qué escritor o escritores consideras que son influencia?</strong><br />
Borges, Poe, Cortázar, Elizondo, Hofstadter, Sagan, Óscar de la Borbolla.</p>
<p><strong>8. ¿Crees en la inspiración (musa) o en el trabajo?</strong><br />
Creo en los dos, pero funciono mejor con inspiración.</p>
<p><strong>9. ¿Alguna ceremonia o rutina para escribir?</strong><br />
Me gusta el silencio y el tiempo de sobra. Me siento muy cómodo escribiendo de madrugada.</p>
<p><strong>10. De tus libros publicados ¿cuál disfrutaste más escribir?</strong><br />
He publicado uno. Sería más fácil decir cuál de mis cuentos disfruté más, y es <em>El amor en los tiempos del Facebook</em>, que aparecerá en el segundo número de la revista <em>Lapizcero</em>, fue muy divertido escribirlo. El otro es <em>La época del amor binario</em> y aparece en mi libro.</p>
<p><strong>11. ¿En qué proyectos trabajas actualmente?</strong><br />
Escribo una novela, un libro de cuentos, planeo una serie pictórica y estoy realizando un documental sobre la ciudad de Cálgary.</p>
<p><strong>12. ¿Qué estás leyendo en estos días?</strong><br />
<em>La conquista de la felicidad</em> de Bertrand Russell, <em>Art History</em> de Stokstad, <em>Lo mejor de la ciencia ficción del siglo XIX</em>, antología de Asimov.</p>
<p><strong>13. ¿Personaje literario favorito (o favoritos)?</strong><br />
Me gusta Bartleby, Funes, Hannibal Lecter, Tyler Durden, Raskolnikov, Frenhofer, Louis Lambert y los personajes del libro <em>Diferencias</em> de Petrovic</p>
<p><strong>14. ¿Libro impreso o electrónico?</strong><br />
Los prefiero impresos porque son más cómodos de leer y explorar, pero celebro que existan los electrónicos, son económicos, fáciles de conseguir y pueden imprimirse para leerse como los otros.</p>
<p><strong>15. Lugar favorito para escribir</strong><br />
Un escritorio en un cuarto cerrado o la mesa de un café.</p>
<p><strong>16. Qué libro no pudiste terminar de leer</strong><br />
<em>En busca del tiempo perdido</em>.</p>
<p><strong>17. ¿La narrativa mexicana se encuentra en crisis</strong>?<br />
Ya hace tiempo que no surge una figura de la talla de Rulfo, Arreola, Paz, Elizondo, pero no dudo que aparezca pronto. Lo preocupante del fenómeno literario en México es que no hay lectores, y menos aún, buenos lectores.</p>
<p><strong>18. Autores jóvenes que recomendarías leer</strong><br />
Los publicados por el CECA, yo entre ellos, ja ja.</p>
<p><a href="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2010/12/manuscrito_miniatura.jpg"><img title="manuscrito_miniatura" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2010/12/manuscrito_miniatura.jpg" alt="" width="157" height="235" /></a></p>
<p>Manuel Fons (1982), estudió la carrera de pintura en la escuela de Artes Plásticas (UdG) y Letras Hispánicas (UdG). Ha sido colaborador de las revistas <em>Rémora, Numen, Narrativas, Papalotzi</em> y <em>Palabras malditas</em>. Es autor del libro de relatos <em>Manuscrito hallado en un manuscrito</em>. Se puede seguir lo que escribe en su <a href="http://manuelfons.blogspot.com/">bitácora</a>.</p>
</div>
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		<title>Luces intermitentes</title>
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		<pubDate>Mon, 23 Jul 2012 01:05:52 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[La presente selección de poemas no pretende ofrecer una mirada abarcadora del panorama de la lírica alemana actual. Es una instantánea: el intento de abrir una ventanilla y trazar algunas líneas en un campo simbólico particular que, a su vez, evidencia ciertas grietas que atraviesan la cultura alemana de hoy.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p style="text-align: center;"><div><object style="width:500px;height:375px" ><param name="movie" value="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf?mode=embed&amp;documentId=101201183737-453ad4ff3d9f4087b9cfc01d9eb8d893&amp;docName=luces_intermitentes_promo&amp;username=antoniomarts&amp;loadingInfoText=Luces%20intermitentes&amp;showFlipBtn=true&amp;autoFlip=true&amp;autoFlipTime=6000&amp;backgroundColor=000000&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml" /><param name="allowfullscreen" value="true"/><param name="menu" value="false"/><embed src="http://static.issuu.com/webembed/viewers/style1/v1/IssuuViewer.swf" type="application/x-shockwave-flash" style="width:500px;height:375px" flashvars="mode=embed&amp;documentId=101201183737-453ad4ff3d9f4087b9cfc01d9eb8d893&amp;docName=luces_intermitentes_promo&amp;username=antoniomarts&amp;loadingInfoText=Luces%20intermitentes&amp;showFlipBtn=true&amp;autoFlip=true&amp;autoFlipTime=6000&amp;backgroundColor=000000&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml" allowfullscreen="true" menu="false" /></object><div style="width:500px;text-align:left;"><a href="http://issuu.com/antoniomarts/docs/luces_intermitentes_promo?mode=embed&amp;backgroundColor=000000&amp;layout=http%3A%2F%2Fskin.issuu.com%2Fv%2Fcolor%2Flayout.xml" target="_blank">Open publication</a> - Free <a href="http://issuu.com" target="_blank">publishing</a> - <a href="http://issuu.com/search?q=wolf" target="_blank">More wolf</a></div></div></p>
<p><strong>Luces intermitentes</strong><br />
<strong><em>Nueve poetas recientes de Alemania.</em></strong><br />
<em>Monika Rinck, Tom Schulz, René Hamann, Ron Winkler, Björn Kuhligk, Nikola Richter, Uljana Wolf, Nora Bossong, Ann Cotten.</em></p>
<p>La presente selección de poemas no pretende ofrecer una mirada abarcadora del panorama de la lírica alemana actual. Es una instantánea: el intento de abrir una ventanilla y trazar algunas líneas en un campo simbólico particular que, a su vez, evidencia ciertas grietas que atraviesan la cultura alemana de hoy. Debido a limitaciones de espacio, opté por presentar –ante la alternativa de incluir uno o dos poemas de una veintena de poetas– una muestra extensa de nueve vates destacados de los últimos años. Los seleccionados –que participan frecuentemente en recitales, figuran como colaboradores de revistas literarias o actúan como gestores culturales– aglutinan de algún modo las tendencias literarias actuales en Alemania.</p>
<p>Más allá de estas aclaraciones, se trata de una selección personal. No puedo ni quiero disimular gustos (o disgustos) a la hora de elegir los textos. En las elecciones está presente mi condición de partícipe menor de la escena de la poesía reciente berlinesa e inclusive mi mirada formada en el intercambio con la poesía latinoamericana. Así, leí los textos pensando en un posible lector latinoamericano y traté de evitar la inclusión de poemas demasiado localistas que respondieran específicamente al contexto alemán. Por otro lado, creo que los nueve poetas elegidos realmente merecen ser leídos en México y en el mundo hispanohablante en su totalidad.</p>
<p style="text-align: right;"><strong>Timo Berger</strong></p>
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		<title>De perros y gatos</title>
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		<pubDate>Tue, 06 Mar 2012 23:56:21 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Arte]]></category>
		<category><![CDATA[exposicion]]></category>
		<category><![CDATA[fotografía]]></category>
		<category><![CDATA[gatos]]></category>
		<category><![CDATA[Paseo Chapultepec]]></category>
		<category><![CDATA[perros]]></category>

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		<description><![CDATA[Si usted es una persona sensible y más que nada un amante de los gatos y/o los perros, sin ninguna duda le temblarán las piernitas y quizá le aflore alguna lágrima si se da una escapada a la galería que se encuentra en el paseo Chapultepec]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://antoniomarts.com/2012/03/06/de-perros-y-gatos/6807995270_80cab415bb/" rel="attachment wp-att-738"><img class="aligncenter size-full wp-image-738" title="6807995270_80cab415bb" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2012/03/6807995270_80cab415bb.jpg" alt="" width="500" height="500" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Si usted es una persona sensible y  amante de los gatos y/o los perros, sin duda alguna le temblarán las <em>piernitas,</em> y quizá le aflore alguna lágrima, si se da una escapada a la <a href="https://es.foursquare.com/v/galeria-chapultepec/4dd31d5818504c092a4f4bb5">Galería Chapultepec</a> que se encuentra en el <a href="https://es.foursquare.com/v/paseo-chapultepec/4bca66b8fb84c9b645301d3e">paseo del mismo nombre</a>, a una cuadra de la glorieta de los Niños Héroes. (No se confunda con la otra exhibición ubicada al extremo opuesto de esta avenida).</p>
<p><em>Adopta, salva una vida</em> es una exposición en la que se pueden ver poco más de una docena de fotografías en las cuales los personajes principales son perros y/o gatos, y algunos seres humanos. Lo interesante en esta exposición es que los protagonistas no son personajes sólo por ser retratados, las fotografías narran visualmente, acompañadas de breves textos explicativos, las visicitudes de cada una de estas mascotas, las que antes de encontrar un hogar recibieron maltratos, fueron abandonadas e incluso consideradas muertas.</p>
<p>En los textos se puede leer como estos <em>animalillos de la creación </em>fueron rescatados por personas de buen corazón y cómo varios de ellos tuvieron no sólo que adaptarse a su nuevo hogar, o a tener un hogar, sino a nuevas condiciones físicas que ya habían hecho mella en su situación emocional.</p>
<p>Esta por supuesto es una pequeña muestra, imagine usted toda la clase de maltratos que día con día reciben estos animales callejeros y confirme: siempre la realidad es peor.</p>
<p>Pero bueno, para rematar este <em>post</em> con un final un tanto feliz, vaya un reconocimiento a estas personas preocupadas por el bienestar de los animales abandonadosa y a los cuales rescatan de las calles para cuidarlos y buscarles el mejor acomodo posible. Son ellos precisamente los que le recuerdan que si usted es dueño de una máscota y está en contra del maltrato animal, la mejor opción es esterilizarlo: el planeta se lo agradecerá. Y por supuesto, si desea encontrar un animal de compañía para usted o sus hijos, no se ande por las ramas, para qué gasta, mejor adopte uno.</p>
<p>&nbsp;</p>
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		<title>Una vida de gato</title>
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		<pubDate>Sun, 29 Jan 2012 05:20:48 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Cine]]></category>
		<category><![CDATA[Animacion]]></category>
		<category><![CDATA[Oscar]]></category>
		<category><![CDATA[Películas]]></category>
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		<description><![CDATA[Una historia sencilla (pero no simple) con fuerte carga emocional, sobre todo en relación a las relaciones de familia y sobre todo como a veces los niños, en este caso una niña, se tienen que enfrentar prematuramente con la muerte.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><object width="560" height="315" classid="clsid:d27cdb6e-ae6d-11cf-96b8-444553540000" codebase="http://download.macromedia.com/pub/shockwave/cabs/flash/swflash.cab#version=6,0,40,0"><param name="allowFullScreen" value="true" /><param name="allowscriptaccess" value="always" /><param name="src" value="http://www.youtube.com/v/H7e07c52VWg?version=3&amp;hl=es_ES&amp;rel=0" /><param name="allowfullscreen" value="true" /><embed width="560" height="315" type="application/x-shockwave-flash" src="http://www.youtube.com/v/H7e07c52VWg?version=3&amp;hl=es_ES&amp;rel=0" allowFullScreen="true" allowscriptaccess="always" allowfullscreen="true" /></object></p>
<p style="text-align: justify;">Hoy vimos esta animación (<a href="http://mubi.com/films/a-cat-in-paris" target="_blank">Una vida de gato / Une vie de chat</a>). Una historia sencilla (pero no simple) con fuerte carga emocional, sobre todo en relación a las relaciones de familia y sobre todo como a veces los niños, en este caso una niña, se tienen que enfrentar prematuramente con la muerte. Los personajes bien pueden haber salido de alguna historia de Víctor Hugo: La niña, eL ladrón, el malvado y sus compinches, la inspectora y por supuesto el gato de vida paralela: una noctámbula y otra diurna, como todo gato que se respete, y personaje principal. La animación es sobria y se dedica a contar la historia, con alguno que otro guiño a películas clásicas que el cinéfilo, e incluso alguien más amateur, como el que esto escribe, podrá reconocer. La música resalta en los momentos claves sin estorbar. Ignoro si podrá ganar la estatuilla de la que todos conocemos el nombre, creo que la tiene muy difícil con Rango, de cualquier manera, sería bueno anotarla entre los filmes a ver proximamente, no creo en el cine, pero si en alguna de las diversas opciones que aún nos quedan.</p>
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		<title>Libros difíciles (de conseguir)</title>
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		<pubDate>Wed, 25 Jan 2012 06:41:37 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[Daniel Espartaco Sánchez]]></category>
		<category><![CDATA[Tierra Adentro]]></category>

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		<description><![CDATA[&#160; Me enteré de la existencia de este libro gracias a la lista que Antonio Ortuño publicó en Hermano Cerdo con lo mejor de sus lecturas 2011. ~ Como creía estar más o menos al tanto de las novedades editoriales me sorprendió que Cosmonauta no sólo se me escapara, sino que no tuviera la más [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://antoniomarts.com/2012/01/25/libros-dificiles/20120125-004706-jpg/" rel="attachment wp-att-707"><img class="aligncenter size-full wp-image-707" title="20120125-004706.jpg" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2012/01/20120125-004706.jpg" alt="" width="598" height="521" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p>Me enteré de la existencia de este libro gracias a la lista que Antonio Ortuño publicó en Hermano Cerdo con lo mejor de sus lecturas 2011.</p>
<h2 style="text-align: center;"><strong>~</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Como creía estar más o menos al tanto de las novedades editoriales me sorprendió que Cosmonauta no sólo se me escapara, sino que no tuviera la más remota pista de su existencia.</p>
<h2 style="text-align: center;"><strong>~</strong></h2>
<h1 style="text-align: center;"><strong><br />
</strong></h1>
<p style="text-align: justify;">Es para no creerse que los libros de Tierra Adentro (y los publicados por el CONACULTA) se puedan adquirir únicamente en la librería Educal del Cultural Cabañas.</p>
<h2 style="text-align: center;"><strong>~</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Corrijo: es sorprendente más no increíble dadas las políticas culturales, más bien centralizadas, de nuestro País.</p>
<h2 style="text-align: center;"><strong>~</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">¿No es pues sorprendente que a pesar de la población y de la supuesta importancia de Guadalajara en el país sólo se cuente con una sucursal de Educal en la zona metropolitana?</p>
<h2 style="text-align: center;"><strong>~</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">En el Maz existió un tiempo una sucursal, pero fue cerrada, quizá por incosteable.</p>
<h2 style="text-align: center;"><strong>~</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">No tengo idea de cuántos ejemplares de este libro circularon en la ciudad, pero sé que el mío es el último que tenían en existencia y tuvieron que buscarlo con ahínco para encontrarlo.</p>
<h2 style="text-align: center;"><strong>~</strong></h2>
<p style="text-align: justify;">Ahora ya sólo queda lo mejor: leerlo, y confirmar o no, si rebasa las expectativas.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>El ángel de la guarda</title>
		<link>http://antoniomarts.com/2011/12/15/jaeggy01/</link>
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		<pubDate>Thu, 15 Dec 2011 15:55:49 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[FIL]]></category>
		<category><![CDATA[Fleur Jaeggy]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Narrativa]]></category>

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		<description><![CDATA[Al parecer preguntar por autores lejanos del dominio público (yo entre ellos si no hubiera sido por el texto en la revista Avispero), crea una complicidad con los vendedores. No sé si sea un interés literario por parte de ellos o una política editorial de premiar a quienes preguntan por los libros raros.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://antoniomarts.com/2011/12/15/jaeggy01/img_0052/" rel="attachment wp-att-664"><img class="alignleft  wp-image-664" title="IMG_0052" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2011/12/IMG_0052-300x300.jpg" alt="" width="270" height="270" /></a></p>
<p>Descubrí a Fleur Jaeggy pocos días antes de la FIL gracias a un texto de David Miklos publicado en la revista <a href="http://www.avispero.mx/Avispero">Avispero</a> (que se puede visitar en su versión electrónica alojada en la red o bien bajar en formato PDF dando clic <a href="http://www.avispero.mx/ejemplares/avispero_01.pdfa">aquí</a>).</p>
<p>Dice David Miklos que sobre ella sabemos que:</p>
<blockquote><p>Es una mujer que fuma. La sombra y su mano le cubren buena parte del rostro, si bien nada es capaz de ocultar el sabio brillo de sus ojos. Lleva el cabello, lacio y castaño-rubio, moderadamente corto: no alcanza a tocarle los hombros. Lleva anillos tanto en el meñique como en el anular de la mano izquierda, su mano siniestra. Y viste bien: una blusa que se antoja de seda y un saco de pelo de camello.</p></blockquote>
<p>En su texto, Miklos realiza un vuelo raudo, pero preciso, sobre los libros de Jaeggy (publicados en español por Tusquets) y cuenta en pocas líneas de qué va la escritura de la autora nacida en Suiza. El texto consiguió despertar mi curiosidad. Además, en él transcribe algunas líneas de sus páginas, anzuelo preciso que motiva, menciona las referencias con otros autores y sumado todo lo anterior fue motivo suficiente para que anotara sus obras en la agenda para las compras en FIL.</p>
<p>Ubiqué los libros en el catálogo en línea de Tusquets, el martes de profesionales fui al espacio de la editorial en la expo para conocer o confirmar existencias: contaban con tres de los cuatro volúmenes publicados. Un poco de frustración al saber esto, pero que se tornó en alegría cuando la persona que me atiende, al ver mi gaffete, pregunta si también soy expositor. Le digo que sí y entonces medio en secreto me comenta: emdate la vuelta el viernes, habrá descuentos especiales/em. Antes de que yo pueda responder sigue, emsi quieres te aparto los libros. Los mete en una bolsa y me entrega su tarjeta. Pregunta por mí el día de la venta nocturna/em.</p>
<p>Al parecer preguntar por autores lejanos del dominio público (yo entre ellos si no hubiera sido por el texto en <em>Avispero</em>), crea una complicidad con los vendedores. No sé si sea un interés literario por parte de ellos o una política editorial de premiar a quienes preguntan por los libros raros. El año pasado me sucedió algo parecido con Ken Kalfus, autor de una de las <a href="http://www.tusquetseditores.com/titulos/andanzas-un-trastorno-propio-de-este-pais">mejores novelas post 11-s</a>, y que a una década del suceso no vi mencionado en ninguno de los recuentos que pude leer.</p>
<p>Dejé que fuera el orden cronológico en que se publicaron las primeras ediciones en su lengua original, las que me indicaran que leer primero de la obra de Fleur (ya a estas alturas me atrevo a llamarla por su nombre de pila): <em>El ángel de la guarda</em> ha sido la primera que ha pasado por mis ojos y quedan pendientes <em>Los hermosos años del castigo</em> y <em>Proleterka</em>.</p>
<p>Si el tiempo alcanza y la emoción alimenta ya les comentaré como me fue con los otros dos que tengo. Por lo pronto <em>Él ángel de la guarda</em>, a mi juicio un híbrido entre obra de teatro y narrativa instrospectiva, me ha caído como pesada loza. Cerré el libro con la convicción de que tenía que releerlo, no una sino varias veces. Inmóvil.</p>
<p>Desconcierta pues esta primera lectura de Fleur Jaeggy, pero me agrada que sea precisamente desconcierto la semilla plantada. Deja un río de interrogantes e incertidumbre, no sobre la capacidad literaria de la autora, indiscutible, quizá más bien sobre mi propia capacidad lectora.</p>
<p><em>To be continued&#8230;</em></p>
]]></content:encoded>
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		<title>De &#8220;La casa de la memoria, el fuego&#8221;</title>
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		<pubDate>Wed, 14 Dec 2011 06:16:17 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bitácora]]></category>
		<category><![CDATA[Versos]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Poemas]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[Duele el habla, el lenguaje, la manera
de estar sin permanecer contigo. Es verdad, uno ha estado
y queda siempre solo, por eso intento recordar
los asuntos que en verdad importan:
tu lenguaje, tu nombre, los nombres.El nombre.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><span style="color: #000000;"><em>—Epifanías—</em></span></p>
<p>&nbsp;</p>
<p style="padding-left: 30px;"><strong>A manera de prólogo</strong></p>
<p style="padding-left: 30px;">Ante ti como hace tiempo no. Espero<br />
en la banca y te miro: callas.<br />
El silencio debe transmitir la paz<br />
que no percibo en mí: resignarse,<br />
la vida escapa / veces fresco manantial<br />
casi siempre agua en fuga&#8230;<br />
La pérdida es atosigante, dolorosa.</p>
<p style="padding-left: 30px;">Duele el habla, el lenguaje, la manera<br />
de estar sin permanecer contigo. Es verdad, uno ha estado<br />
y queda siempre solo, por eso intento recordar<br />
los asuntos que en verdad importan:<br />
tu lenguaje, tu nombre, los nombres.El nombre.<br />
Cierro los ojos: en (el) silencio dices.<br />
Sigo sin entender, pero sonrío.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>¿Somos lectores? Sobre la FIL 2011.</title>
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		<pubDate>Mon, 12 Dec 2011 19:29:27 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Bitácora]]></category>
		<category><![CDATA[FIL]]></category>
		<category><![CDATA[Libros]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>

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		<description><![CDATA[Si bien el dicho reza que cada uno cuenta según le haya ido en la feria, me sumo a la voces discordantes y me quedo con la idea que esta cacareada edición 25 ha perdido sabor. Y no es algo nuevo. Me parece evidente que para algunos la feria tiene que refrescar, proponer, aportar algo más que un tianguis gigantesco de libros caros con actividades paralelas que se han vuelto rutinarias. ]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><a href="http://antoniomarts.com/2011/12/12/fil_2011/somoslectores-web/" rel="attachment wp-att-652"><img class="aligncenter size-full wp-image-652" title="somoslectores-web" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2011/12/somoslectores-web.jpg" alt="" width="550" height="427" /></a></p>
<p>&nbsp;</p>
<p><strong>¿Somos lectores?</strong> es la pregunta con la que titulo mi recuento final de la recién concluida FIL 2011, y que puede ser leído en <strong><span style="color: #993300;"><a href="http://composta.net/experimentos/" target="_blank">Experimentos con la verdad</a></span></strong>, mi espacio en <strong><a href="http://composta.net" target="_blank">Composta.Net</a></strong>. Click en la imagen para brincar al artículo.</p>
]]></content:encoded>
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		<title>Alí Chumacero, poeta del crepúsculo y diamantino silencio</title>
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		<pubDate>Tue, 06 Dec 2011 04:14:55 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Antonio Marts</dc:creator>
				<category><![CDATA[Literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Ali Chumacero]]></category>
		<category><![CDATA[ensayo]]></category>
		<category><![CDATA[literatura]]></category>
		<category><![CDATA[Poesía]]></category>

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		<description><![CDATA[Alí Chumacero es el eslabón que da continuidad a la poesía mexicana tras los Contemporáneos, el Prometeo que bajó del Olimpo al fuego generacional y dio continuidad a la poesía lírica, brindando con ello un nuevo impulso y luz a las generaciones siguientes.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<h3 style="text-align: left;"></h3>
<h3 style="text-align: left;"><a href="http://chobojos.zoomblog.com/archivo/2010/10/24/ali-Chumacero.html"><img class="size-full wp-image-603 aligncenter" title="ali_chumacero" src="http://antoniomarts.com/wp-content/uploads/2011/12/ali_chumacero.jpg" alt="" width="550" height="421" /></a></h3>
<p style="text-align: center;">Alí Chumacero, fotografía de Gabriela Bautista</p>
<h3 style="text-align: left;"></h3>
<h3 style="text-align: left;"><strong>La otredad de la voz poética</strong></h3>
<p style="text-align: left;">La poesía de Alí Chumacero es una obra única en la tradición literaria mexicana; se encuentra emparentada y mantiene similitudes con los últimos filos del Modernismo, y a su vez abreva de otros de los <em>ismos</em> del pasado siglo, como el existencialismo. La construcción de los poemas es clara, y se percibe en ellos la huella lectora que en Chumacero han dejado libros fundamentales como la Biblia, principalmente el antiguo testamento, y la obra de los poetas más representativos del Siglo de Oro español, como Lope de Vega, Quevedo, San Juan de la Cruz, Garcilso y Sor Juana.</p>
<p style="text-align: left;">Su obra es breve: <em>Páramo de sueños</em> (1944), <em>Imágenes desterradas</em> (1947) y <em>Palabras en Reposo</em> (1956), pero nos revela la maestría en que fue confeccionada; con voz propia y personalísima desde los primeros poemas publicados, lo que ha hecho que algunos críticos hablen de ella diciendo que su tono es crepuscular y se hagan observaciones como ésta: “Se trata de una obra que podríamos comparar a un diamante: casi no es posible quebrarla, y si se hace, parece quebrarse toda ella.”<a title="" href="#_ftn1">[1]</a></p>
<p style="text-align: left;" align="center">Tras estos tres volúmenes que componen la obra poética de Chumacero, publicados en un lapso de poco más de una década, el poeta ha guardado silencio. Un silencio que ha perdurado por más de medio siglo, y más que desaparecerlo del mapa poético ha logrado que su palabra se vuelva fénix, y las nuevas generaciones de poetas continúen leyéndolo. Es su tercer libro, <em>Palabras en reposo</em>, el que quizá cuente con más lectores, en él se encuentra de muchas maneras el testamento poético de este poeta nayarita que ha marcado un derrotero, permitiendo que la voz del yo poético respire. Más que una manera de hacer poesía, con pocos afines, se da una forma de aprehenderla. La de Chumacero es una poesía seca, escueta, “áspero y dulce”, “de piedra y cielo”<a title="" href="#_ftn2">[2]</a>, “nos ilumina o nos hiere”<a title="" href="#_ftn3">[3]</a>, “concentrada, reconcentrada, encerrada en un lenguaje de escamas y suntuosas opacidades, rotas aquí y allá, la poesía de Chumacero es una liturgia de los misterios cotidianos”.<a title="" href="#_ftn4">[4]</a></p>
<p style="text-align: left;">Variadas son las críticas que se han escrito sobre la obra de Chumacero, él mismo, a través de su obra ensayística y crítica nos ha dejado, en diversos momentos, palabras que nos acercan a su manera de ver la poesía; pistas, sobre su visión del quehacer poético, y del papel que debe representar el poeta. Lo dice en su discurso de ingreso a la Academia Mexicana de la Lengua: “El poeta concede al desafío una función constante, convencido de que en su voluntad radica el deber de salvar la pureza a fin de reducir un poco la monotonía de su tiempo”<a title="" href="#_ftn5">[5]</a>. El trabajo del poeta como un desafío, como un llevar al límite los ejercicios de la palabra, radicalizar la voluntad para romper la línea recta de los días. Y agrega líneas adelante en ese mismo texto, al comentar un poema de José Juan Tablada, lo que a su vez podemos aplicar a su propia obra: “De la desdicha surge entonces la canción que aspira a conservar el relámpago brotado de las ruinas. Ilumina su rostro la vieja sentencia hebrea: <em>todo va a un lugar: todo es hecho del polvo, y todo se tornará en el mismo polvo</em>”.<a title="" href="#_ftn6">[6]</a></p>
<p style="text-align: left;">Espejo, sus palabras parecen describirnos la vida literaria de Chumacero: “La labor artística no reside en procurar estatuas póstumas; tampoco en pretender un prestigio sobrepuesto a la validez de la obra que se construye. La “voluptuosidad del porvernir” y la fama en vida no cuentan, o no deberían contar, en el efecto que supone toda poesía”.  Y concluye citando a Eliot: “La poesía no es un dar rienda suelta a la emoción, sino un escape de la personalidad. Pero sólo aquellos que tienen personalidad y emociones saben lo que es liberarse de esas cosas […] En cada poema, el poeta deja libre algo de su función afectiva reflejando fases de su sensibilidad de acuerdo con las exigencias de los temas, las situaciones y la predisposición de su ánimo. Su misión “no es encontrar nuevas emociones, sino usar las ordinarias y, al elaborarlas en poesía, expresar sentimientos que no se encuentran para nada en las verdaderas emociones” <a title="" href="#_ftn7">[7]</a></p>
<p style="text-align: left;">La mujer, la desdicha, la sombra, las ruinas, el silencio, los sueños, la noche, el misterio, la voz: sustantivos y temas recurrentes en la obra de Alí. Para Chumacero, el ser humano como tal no tiene esperanza; se encuentra vencido de antemano por la muerte, por la nada. Las alegrías no son más que espejismos, porque aunque quede la idea de renacer de las cenizas, a fin de cuentas, a semejanza de la rosa que cae, todos conocemos el destino que nos espera.</p>
<p style="text-align: left;">En su texto introductorio a <em>Poesía</em>, que compila la obra poética de Alí Chumacero, José Emilio Pacheco se pregunta, ante el contraste entre la obra del poeta y su vida diaria, de dónde viene la voz poética, de qué espacio o fisura de la realidad.<a title="" href="#_ftn8">[8]</a> Le parece que el contraste es entre la luz y sombra: aunque a su vez, ante la inutilidad de cuestionarse el origen de la voz poética, concluye con la paradoja de que ningún poeta se parece a sus versos, pero tales páginas no existirían sin la única e irrepetible experiencia vivida por esa persona.</p>
<p style="text-align: left;">Poesía de tronco firme, enraizada en la más honda de nuestras tradiciones poéticas, con un toque de resignado dolor, incluso decadencia, ante el destino irremediable; entre guiños bíblicos y la resignación, y a un ritmo que a veces usa endecasílabos, en otros momentos heptasílabos, pero sobre todo usando diversos metros asonantes y libres, Alí Chumacero ha plasmado en casi doscientas páginas una de las obras fundamentales de nuestra historia poética.</p>
<h3 style="text-align: left;"><strong>La vida debe ser una actitud: el lado crítico y vital del poeta</strong></h3>
<p style="text-align: left;">Alí Chumacero nace en Acaponeta Nayarit en el año de 1918. Nacer en una ciudad del interior del país, lejos de cualquier capital, lo hermana con varios otros poetas mexicanos; por la época y la geografía con uno de los más insignes de nuestra tradición: Ramón López Velarde. Durante su infancia se traslada a Guadalajara, ciudad en donde inicia su vocación de vida, aunque a la postre, autor quisquilloso y exigente, él mismo considerará que lo escrito en esta época no merecería ser publicado: esos poemas “son indignos y olvidables”.</p>
<p style="text-align: left;">En 1937 se traslada a la Ciudad de México en donde reside hasta la fecha. En 1940 recibe la invitación de Jorge González Durán, para que, junto con José Luis Martínez y Leopoldo Zea emprendan la tarea de fundar una revista auspiciada por la Universidad Nacional Autónoma de México de nombre <em>Tierra Nueva </em>y que fungió a manera de relevo generacional entre la revista <em>Contemporáneos</em> y las generaciones precedentes. Además, sembró la semilla de lo que muchas revistas tomarían como su carta de navegación. En palabras de José Luis Martínez, <em>Tierra Nueva</em> buscaba el equilibrio entre la tradición y la modernidad, el entusiasmo iconoclasta de  la juventud y la aceptación de un rigor en la formación literaria<a title="" href="#_ftn9">[9]</a>. Y es precisamente en su primer número donde ve a luz su primer poema publicado “Poema de amorosa raíz” en donde ya se aprecian las principales características de su obra.</p>
<p style="text-align: left;">Son estos años, finales de la década de los treinta y primeros de la década de los cuarenta, un momento de transición no sólo literaria sino política del país. Entre otros hechos, México le da asilo a los españoles que huyen de la dictadura y su obra artística se convierte en un importante aporte a la cultura nacional, con su influencia decisiva para los artistas de toda la generación de Chumacero.</p>
<p style="text-align: left;">El camino de Alí Chumacero lo lleva, de <em>Tierra nueva</em>, a formar parte de la redacción de <em>Letras de México</em>, y poco después, a la de <em>El Hijo Pródigo,</em> ambas revistas fundadas por Octavio G. Barreda, de memorable trayectoria pese a su corta duración. En ellas se mantuvo el mismo sentido crítico pero también de equilibrio, planteado en <em>Tierra Nueva</em>. Y es entonces que Alí Chumacero saca a relucir sus amplios conocimientos sobre literatura, así como su curiosidad por el trabajo de otros autores. Aborda tanto la poesía como el ensayo, la novela como el teatro; diversas columnas periódisticas atestiguan su curiosidad de lector y su voz de crítico.</p>
<p style="text-align: left;">Su ingreso al Fondo de Cultura Económica como corrector se da en 1950. En 1959 es nombrado subgerente y en 1962 ocupa la gerencia de producción. Su carrera en esta editorial, la que llegó a ser en un tiempo la más importante de Latinoamérica, así como sus colaboraciones en diversos suplementos y revistas, son caminos paralelos en los que destaca su visión y agudeza crítica, tanto para leer entre líneas, como en el cuidado de sus ediciones. A su labor debemos un buen número de los libros publicados en la colección “Letras mexicanas”, de esta casa editorial. También se encargó de elevar a un nivel “de arte” la redacción de la cuarta de forros de los libros del Fondo de Cultura: invitaciones breves pero sustanciales, disparadas al posible lector, algo que no se había hecho nunca antes de esa manera magistral.</p>
<p style="text-align: left;">Como anécdota, y quizá paradoja, cuenta Emmanuel Carballo que entre algunos otros títulos, Chumacero no sólo corrigió las galeras de <em>El llano en llamas</em> y de <em>Pedro Páramo</em>, sino que, incluso, le dio a Rulfo algunas sugerencias que le permitieron volver más escuetos e inteligibles ambos libros.<a title="" href="#_ftn10">[10]</a></p>
<p style="text-align: left;">La rigurosidad que aplicó sobre su propia obra es la que aplicó en la lectura de la obra ajena, siempre con palabra amable, inteligente y sin denostar aquello que no le parecía adecuado o era falto de rigor.</p>
<p style="text-align: left;">Dos actitudes en apariencia disímiles marcan a Chumacero: por una parte lo que para algunos es exagerado rigor con respecto a su obra y versos, y por otra, una actitud a la que él mismo contribuyó, que lo hacía ver como un hombre de noches tormentosas y excesos: un ser humano que, a diferencia de sus versos, goza de la vida incluso con mayor compromiso que el puesto en su obra. Alguna pista de esta dualidad la podamos encontrar bajo la sombra de sus propias palabras acerca de cómo concibe la vida: “La vida debe ser una actitud que por lo menos haga que uno esté satisfecho con ella. No es una preferencia por el placer, sino una preferencia por la realización de uno mismo. […] El hombre debe vivir, asomarse, buscar, pensar que siempre hay algo más”.<a title="" href="#_ftn11">[11]</a></p>
<h3 style="text-align: left;"><strong><em>Páramo de sueños</em></strong><strong> o el sueño precursor de la muerte</strong></h3>
<p style="text-align: left;">El primer libro de Alí Chumacero se publica en 1944, cuando tenía veintiséis años, y ya resuenan en él los temas redundantes de su lírica: el amor, la muerte y la sombra, el sueño y la soledad, el misterio y la noche a punto de caer como un manto sobre el crepúsculo, silencio como la flor más pura, el espejo y el otro. La rosa que cae es carta de intención de toda su poesía, el misterio en este páramo de sueños que es “piel y sombra / cansancio y sueños madurados”<a title="" href="#_ftn12">[12]</a>, la piel no es otra cosa que el sepulcro del cuerpo.</p>
<p style="text-align: left;">En estos primeros poemas que fueron publicados en su mayoría como suplemento en la revista <em>Tierra Nueva</em>, se pueden encontrar ciertas conexiones con algunos poetas del grupo Contemporáneos; situación que no es de extrañar, dada la cercanía entre la publicación de algunos de los libros más representativos de aquéllos y el primero de Chumacero. Si se hablara de deudas literarias, se pueden reconocer algunas con Gorostiza y Cernuda, pero más que nada, y esto ha sido reconocido por él mismo, con Villaurrutia. Sin embargo, más allá de algunos temas en común, las intenciones son completamente distintas. Chumacero convierte a la mujer, y al recuerdo de la mujer, en una estatua sí, mas el amor esperado nunca llega a tiempo, es tardío, es el amor una mujer deshabitada, irrecuperable como deshabitada se encuentra la flor y el canto destrozado; a fin de cuentas, este sueño, anterior a la muerte, es nada más el prólogo del retorno a la nada, <em>donde estoy nada queda</em>, dice el yo poético. Esa parece ser la condena, y no obstante la muerte es la soledad que resucita y el páramo de sueños es el desierto donde ha vivido el hombre, incluso sin saberlo, tras la caída bíblica en el pecado y la pérdida del paraíso. El amor no basta; se alza a manera de monumento sobre las ruinas que bien pueden ser las de una vida, las del cuerpo del ser humano destinado a volverse ceniza y retornar al polvo del que alguna vez surgió.</p>
<p style="text-align: left;">Y aquí encontramos otra afluente de Chumacero: la tradición poética clásica. El poeta enfrenta la fugacidad de la vida y se resigna a su destino final, la muerte. Aunque se busquen y se deseen con ahínco, de nada sirven las riquezas, la fama, incluso la felicidad o el amor, que en su irremediable extravío vuelven más hondo el duelo, la pérdida. El poeta, el yo poético, se resigna a habitar este páramo, este breve transcurrir de tiempo que le toca habitar, vacío sin sentido. De allí esta ansiedad de dormir, como prólogo, como ensayo previo a la muerte y a través del cual intentamos aproximarnos al misterio: la nada, y se pregunta una y otra vez qué habrá de quedar de nosotros, pues los seres humanos de antemano ya estamos vencidos:<em></em></p>
<p style="text-align: left;"><em>Igual que roca  o rosa, renacemos,</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>y somos como aroma o sueño tumultuoso</em></p>
<p style="text-align: left;">[…]</p>
<p style="text-align: left;"><em>Porque nada delata que existamos</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>en esta soledad del pensamiento<a title="" href="#_ftn13"><strong>[13]</strong></a></em></p>
<h3 style="text-align: left;"><strong><em>Imágenes desterradas</em></strong><strong> o de cómo el tiempo </strong><strong>tras la venida del sueño de la muerte carece de importancia</strong></h3>
<p style="text-align: left;"><em>Sobre el tiempo navegan el mundo y el olvido</em>, escribe Chumacero en la primera parte de <em>Imágenes desterradas</em> su segundo libro publicado en 1947, y que, de alguna manera, es complemento, tanto por la temática como por la fecha de publicación, de <em>Páramo de sueños</em>.</p>
<p style="text-align: left;">Si en el primero se pueden apreciar guiños a la obra de otros poetas, es en este segundo volumen donde la voz de Alí perfecciona su personal estilo y se desmarca de cualquier influencia anterior. Su voz resuena profunda, y aunque la temática pareciera ser la misma, en <em>Imágenes desterradas</em> hay una preocupación más marcada por el paso del tiempo y la resignación ante ello: la vida, sin lugar a duda, es un tiempo desolado en el que el poeta se encuentra: <em>en densa oscuridad, ciego, dormido / nada perturba el duelo que me abraza, /  el vano lamentarse del olvido<a title="" href="#_ftn14"><strong>[14]</strong></a>. </em></p>
<p style="text-align: left;">Resignación o simplemente aceptación del destino final: el sueño prematuro. <em>Imágenes desterradas,</em> es un puente que enlaza la espera de la muerte a través del sueño, con el reposo, una vez alcanzado el fin de la existencia. El yo poético de Chumacero nos conduce a través de sus imágenes a la contemplación del tiempo gastado. Ese tiempo que parecía enriquecernos, que debió llenarnos de sabiduría y tranquilidad, sólo es un paliativo ante el irremediable fin. Quizá en el trance de ese sueño de muerte vengan las imágenes: recuerdos oníricos del pasado, y nos solacen. De cualquier manera, al final serán desterradas, pues una vez que llegan nada nos dejan y el camino de la vida nos ha de llevar al destino final como el río, al mar de la muerte.</p>
<p style="text-align: left;">Cualquier intento de escape o de negación de lo anterior es inútil; de ahí que el tiempo, paraíso perdido, sea lamento. De la mano del Eclesiastés, Chumacero escribe que, a fin de cuentas, polvo en reposo somos: <em>“El ser es nada”, / mas el ser es el polvo adormecido<a title="" href="#_ftn15"><strong>[15]</strong></a></em>.</p>
<p style="text-align: left;">Es “Amor entre ruinas”,<em> </em>primer poema que integra <em>Tiempo perdido</em>, la segunda parte de <em>Imágenes desterradas</em>, uno de los más representativos del autor y en el que se resume todo lo expuesto anteriormente.Tiempo de esplendor pasado, la rosa ya no es la rosa abierta y plena, es la flor que cae y que a la vez en su caída le da forma al ciclo eterno: nacimiento-muerte. Nada hay nuevo bajo el sol. La pasión carnal que da comienzo al poema se transforma en rescoldos, en eco.</p>
<p style="text-align: left;"><em>ya para siempre espuma, aliento derrotado,</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>más rescoldo que cauce o alarido,</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>más ceniza que humo,</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>más sombras, más desnudos.</em></p>
<p style="text-align: left;">[… ]</p>
<p style="text-align: left;"><em>… soy un balbuceo,</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>un aroma caído entre tus piernas rocas:</em></p>
<p style="text-align: left;"><em>soy un eco.</em><a title="" href="#_ftn16">[16]</a></p>
<p style="text-align: left;">Eco que perdura a través del tiempo, eco que hace mella en la memoria, después de alcanzar los más altos goces estamos irremediablemente destinados a perderlos. Se vive el recuerdo de la amada con cada instante nuevo, con cada encuentro, pero todo es espejismo, el goce es cadáver, muerte necesaria en la memoria, aunque se viva a la vez para recuperar en otro cuerpo el recuerdo del cuerpo que se nos entregó y fue nuestro: <em>entonces te hallaré de nuevo en otros cuerpos<a title="" href="#_ftn17"><strong>[17]</strong></a></em>. Cuerpo petrificado <em>asolado sueño donde la ausencia crea la forma de la nada<a title="" href="#_ftn18"><strong>[18]</strong></a></em>.</p>
<h3 style="text-align: left;"><strong><em>Palabras en reposo</em></strong><strong> o el silencio del poeta que sonoro retumba en el eco</strong></h3>
<p style="text-align: left;">A diferencia de sus dos libros anteriores en que el yo poético pareciera más personal y lírico, en <em>Palabras en Reposo,</em> Alí Chumacero parece en primera instancia poner distancia entre su yo personal y lo que da la impresión de ser un yo social. Al respecto afirma Marco Antonio Campos, <em>si bien es donde menos habla de sí mismo, no por eso se aleja de sus obsesiones</em><a title="" href="#_ftn19">[19]</a>.</p>
<p style="text-align: left;">Aparecen, en primer lugar personajes concretos, referidos desde el título de sus poemas y que, distractor aparente, nos conducen por lo que parecieran ser las historias de cada uno de ellos: el viudo, el suicida, la anciana, el solitario, la solterona, la virgen fallecida, el poeta, el perezoso. A manera de juego de espejos la voz personal de Chumacero no olvida los temas que ha presentado desde <em>Páramo de sueños,</em> pero ahora lo hace desde la perspectiva de otros. Y si bien pareciera dejar la abstracción de sus primeros dos volúmenes por una visión más externa del mundo, sus temas siguen ahí, y el rigor compositivo con el que escribe <em>supone una mayor dificultad a la lectura</em><a title="" href="#_ftn20">[20]</a>.</p>
<p style="text-align: left;">Entre el primer libro publicado de Chumacero y <em>Palabras en reposo </em>hay más de una década de distancia. Aquí ya no se trata de una lírica desbordada; el poeta habla desde la distancia para permanecer en la palabra.</p>
<p style="text-align: left;">La crítica considera a éste su mejor libro; en él, se encuentran varios de los poemas más logrados como: Responso del peregrino, Ojos verdes, Prosa del solitario, Monólogo del viudo, Alabanza secreta, Mujer ante el espejo, La noche del suicida y Salón de baile. Se trata de una poesía que exige la complicidad total con el lector.</p>
<p style="text-align: left;"><em>Palabras en reposo,</em> es el último libro publicado por Alí Chumacero, y su silencio posterior ya ha durado más de medio siglo. El poeta, omnisciente testigo, nos acerca mediante la poesía a su camino tras las ilusiones desterradas; una vez encontrado el sosiego y la resignación, la aceptación de que ni el amor alcanza, el yo poético, a manera de exposición, nos permite ver la galería de personajes, que desencantados van sumando versos y páginas. Y si en sus primeros poemas el Génesis se hace presente a la par del amor en <em>Poema de amorosa raíz</em>, en <em>Loza del desconocido</em>, el último poema de <em>Palabras en reposo</em>, encontramos la profética voz que conociendo de antemano su futuro, escribe los versos que bien podrían ser el epitafio inscrito en su loza sepulcral, <em>El huracán cesó y en torno de la estrella / recuerda en mí la soledad su nombre</em><a title="" href="#_ftn21">[21]</a>.</p>
<h3 style="text-align: left;"><strong>A manera de conclusión</strong></h3>
<p style="text-align: left;">Poeta difícil, críptico, contradictorio, sensual, ardiente pero frío, vital pero gris, crepuscular más no nocturno, conocedor de la métrica, de las cesuras y hemistiquios, de la más alta tradición; para algunos el último de los contemporáneos, para otros la raíz de una nueva generación; estrella brillante y solitaria como autor, es también de los pocos preceptores naturales que ha tenido la vida literaria del país y del que varias generaciones abrevaron, y ha sido incluso formador de editores.</p>
<p style="text-align: left;">En sus poemas encontramos en equilibro un imaginario muy personal, una temática recurrente pero flexible; una manera particular de escribir los versos, donde, a manera de crisol podremos encontrar bajo su fuego lo mismo a Rimbaud que a Mallarme, a Baudelaire y a Valery, al Eclesiastés que al Génesis o al Apocalipsis, a Gorostiza  y a Villaurruita, a Góngora que a San Juan de la Cruz. No se trata de un poeta religioso, sino con una lectura de la liturgia desde un ateísmo decadente, dionisiaco.</p>
<p style="text-align: left;">Según Marco Antonio Campos no es en los sonetos ni en los poemas cortos donde se encuentra la mejor poesía de Chumacero; para Campos, ésta se encuentra en los poemas medianos, y más bien en los largos: Amor entre ruinas, Responso del peregrino y La noche del suicida, son los puntos más elevados de la suma de su obra.</p>
<p style="text-align: left;">Alí Chumacero es el eslabón que da continuidad a la poesía mexicana tras los Contemporáneos, el Prometeo que bajó del Olimpo al fuego generacional y dio continuidad a la poesía lírica, brindando con ello un nuevo impulso y luz a las generaciones siguientes.</p>
<p style="text-align: left;"><strong>Bibliografía</strong></p>
<p style="text-align: left;">Argüelles, Juan Domingo. <em>El vértigo de la dicha.Diez poetas mexicanos del siglo XX. </em>Veracruz, Ver. Instituto Veracruzano de Cultura. 2001.</p>
<p style="text-align: left;">Chumacero, Alí. <em>Poesía</em>. FCE. México. 2008</p>
<p style="text-align: left;">Chumacero, Alí. <em>Los momentos críticos.</em> sel., prol. y bibliografía. Miguel Ángel Flores.   FCE. Mexico. 1987.</p>
<p style="text-align: left;">Chumacero, Alí. <em>Poeta de amorosa raíz y otras imágenes</em>. México.  1998. Solar, servicios Editoriales</p>
<p style="text-align: left;">Escalante, Evodio y Campos, Marco Antonio [editores] <em>Alí Chumacero retrato crítico</em>. México. 1995. UNAM / Coordinación de Humanidades / Dirección de Publicaciones.</p>
<p style="text-align: left;">Gordon, Samuel. [Editor] <em>Poéticas Mexicanas del Siglo XX. </em>Tomo I. México 2004. Ediciones y Gráficos Eon / Universidad Iberoamericana.</p>
<p style="text-align: left;">Martínez, José Luis y Domínguez Michael Christopher. <em>La literatura mexicana del siglo XX</em>. CONACULTA. México. 1995.</p>
<p style="text-align: left;">Patán, Federico. <em>El espejo y la nada</em>. México 1998. UNAM.</p>
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<hr align="left" size="1" width="33%" />
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref1">[1]</a> Campos, Marco Antonio, en <em>Alí Chumacero retrato crítico</em>. UNAM. 1995.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref2">[2]</a> Henestrosa, Andrés, “Discurso de Bienvenida a la Academia Mexicana de la Lengua” en <em>Alí Chumacero retrato crítico</em>. UNAM. 1995.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref3">[3]</a> Calvillo, Manuel, citado por Andrés Henestrosa. <em>Ibid</em></p>
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<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref4">[4]</a> Octavio Paz, prólogo a <em>Poesía en movimiento</em></p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref5">[5]</a> Chumacero,  Alí “Acerca del poeta y su mundo” <em>Los momentos críticos. </em>FCE. 1987.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref6">[6]</a> Chumacero,  Alí, <em>Ibid</em></p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref7">[7]</a> T. S. Eliot, “La tradición y el talento natural”, <em>Los poetas metafísicos</em>. Emecé editores, Buenos aires, 1944.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref8">[8]</a> José Emilio Pacheco, “Alí Chumacero en el jardín de las cenizas”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref9">[9]</a> José Luis Martínez  y Christopher Domínguez Michael. <em>La literatura mexicana del siglo XX</em>. CONACULTA. México. 1995.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref10">[10]</a> Emanuel Carballo, “La inutilidad de las pasiones” en <em>Alí Chumacero retrato crítico</em>. UNAM. 1995.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref11">[11]</a> “Un peregrino de 90 años”. Entrevista a Alí Chumacero, por Jorge Luis Espinosa en <em>El mago de las letras mexicanas</em>, FCE, SEP, Gobierno del Estado de Nayarit, Universidad Autónoma de Nayarit, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref12">[12]</a> Alí Chumacero, “En la orilla del silencio”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref13">[13]</a> Alí Chumacero, “Vencidos”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref14">[14]</a> Alí Chumacero, “A solas”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref15">[15]</a> Alí Chumacero, “Recuerda…”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref16">[16]</a>  Alí Chumacero, “Amor entre ruinas”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref17">[17]</a> Alí Chumacero, “Elegía del marino”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
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<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref18">[18]</a> Alí Chumacero, “Laurel caído”, <em>Poesía</em>, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
</div>
<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref19">[19]</a>  Marco Antonio Campos, en <em>Alí Chumacero retrato crítico</em>. UNAM. 1995.</p>
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<div style="text-align: left;">
<p><a title="" href="#_ftnref20">[20]</a> Jacobo Sefamí, “La forma del vacío”, en <em>Alí Chumacero retrato crítico</em>. UNAM. 1995.</p>
</div>
<div>
<p style="text-align: left;"><a title="" href="#_ftnref21">[21]</a> Alí Chumacero, “Losa del desconocido”, Poesía, Fondo de Cultura Económica, 2008.</p>
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